martes, 9 de agosto de 2011

Inconsciente

Suena de fondo el himno nacional, parece que va a empezar un partido de fútbol.

La dinámica es, Nico no se queda quieto un segundo y Lucia lo llena de preguntas retóricas. Por suerte ahora tienen una tv en su cuarto y yo disfruto de un living mas tranquilo, menos contaminado de fernandos miemmmmmbros.

Miro mi nuevo mural, una lámina de Klimt, El Arbol de la Vida, está colgado, lo colgué yo, con dos clavitos de acero. Siento felicidad.

Recuerdo el sueño de ayer a la noche, resulta ser que yo era una geisha de casa de té, con maquillaje y atuendo acorde, yo le servía el té a un cliente de hacia años, la decoración oriental minimalista, la poca iluminación y el juego de sombras conformado por mis movimientos, llevando adelante el ritual para servir el té, dominan la escena.

Todo parecía indicar que la ubicación era alguna aldea en tierra oriental, Japón?

El cliente es un Samurai, eso me dice la Sra oriental, la más geronte del grupo, quizás la encargada del sitio? Se me presentan en la mente las palabras epifanía o satori y ahora samurai; recuerdo mis épocas en las que intenté practicar aikido.

En un sentido todo me parece incomprensible, y en otro, tengo la sensación de que todo se devela a su debido tiempo. Me permito ser, con todas mis Jimenas.

Mi inconsciente me habla, y mi consciente lo escucha.

sábado, 6 de agosto de 2011

Escucha

Escucha esto querida Jimena, sonaban las palabras de mi terapeuta, "cuando llegás a comprender, ya no necesitás perdonar".

Y así partí de ese lugar de encuentro terapéutico, en estado libelular; y vaya a saber uno por esas cosas de la vida recordé que una vez cierto ser me habia dicho, que le habían hecho algo muy feo, y que no sabía decir en ese momento si eso había ocasionado un daño irreversible.

Y yo creía comprender, y en realidad no comprendía.

Cómo podía ser posible que uno amara incondicionalmente a alguien y que ese alguien nos defraudara produciéndonos un dolor profundo? (pregunta entre naif y precaria)

El amor no lo es todo, la voluntad tampoco; el tiempo me va demostrando que lo que mas podría acercarse al todo es la integración total, o sea, la aceptación del otro con todos sus aspectos.

Aceptación que no quita el hecho de que uno además ejercitara cotidianamente poder expresar aquello que no nos gusta del otro pero al mismo tiempo confirmando que con "eso" y todo, lo elegimos.

Cómo vuelve uno a brindarse a ese afecto luego de haberse sentido herido, defraudado?, es un hecho de esas características el final de -al menos-, una forma determinada de dinámica en un vínculo?

miércoles, 3 de agosto de 2011

Defendete

-buaaaaah!, Nico no me pegueeees!!
-es que tenés que aprender a defenderte Lucia!, si te pego, pegame!
-buaaaaaah!, no se pegar, no quiero aprender a defenderme, lo que quiero es que no me pegueeeeees!, preferiria que me lo digas!

Pausa, detengámonos en este fotograma de la cotidianeidad. El ejemplo trata de dos niños; hermanos, con un año y monedas de diferencia, pero no por estos datos deja de plantear un dilema.

Lucia no siempre tiene esa actitud, también sabe cómo y cuando dar en el talón de Aquiles de Nico.

Pero, abstraigámonos de esa realidad, seamos observadores del ecosistema que nos circunda y aprendamos a implementar soluciones.

Alguien ejerce violencia y alguien la recibe; el primero dice que la forma correcta es devolver "el golpe" de igual modo, el segundo dice no disfrutar de ese modelo y pide desterrarlo de raiz, proponiendo sustituirlo por otro que a su entender, es mejor.

Decidí no intervenir en esa trifulca pero, me dejó pensando.

martes, 2 de agosto de 2011

Presente

Hay gente que vive añorando el pasado.

Hay gente que tras el atuendo del "deseo" vive esperando el hecho soñado.

Gente que no logra desprenderse de una vivencia ya atravesada, convocando permanentemente un escenario afectivo que en el fondo es sabido, es irreproducible, pero que en las ganas de retener algún centimetro de lo vivido, se resiste a soltar.

Gente que cree que por haber verbalizado algo ya lo hizo, que por haber expresado un deseo se concretará y que poco, o nada, tienen que ver sus actos en la actualidad para que eso suceda.

Gente que mira fotos color magenta.

Gente que al mirar el mapa de ruta hace foco en el objetivo y nunca se le ocurriria ir disfrutando, observando y palpitando, algo tan a mano como el paisaje que se muestra a través de la ventanilla.

Y gente, que capitaliza sus vivencias pasadas, que incorpora, metaboliza y aprende, que tiene ambiciones y deseos; y que es terrenalmente consciente que dando pasos, uno detrás de otro, hacia algún lado se dirigen, a veces cláramente, y otras con sensaciones nebulosas; con el compromiso de estar presentes.

Gente que no le pide mas a la vida que, estar.