lunes, 26 de septiembre de 2011
Visa o Mastercard?
- (Lucia) pagar mucha plata!
- creo que querés decir sacar la visa, no Luli?
domingo, 25 de septiembre de 2011
Ella baila sola
Tiempo atrás sentía percibir cláramente la realidad de muchos de los que me rodeaban y sentía también, por ese motivo, que tenía la obligación de transmitírselos.
Así fue como muchas veces me gané el título de soberbia, pese a que el tiempo demostrara que estaba en lo cierto.
Gracias a una serie de hechos recientemente concatenados descubrí que mi actitud, pese a ser bien intencionada y acertiva en cuanto a contenido, podría no encerrar el mejor modo y lo mas importante, no contemplaba el hecho de que la otra persona no había pedido mi opinión.
Por lo que decidí implementar el funcionamiento de un modo de ahorro energético. Te caigo cómo el culo?, te doy la posibilidad de charla, así y todo decidis seguir maltratándome?, me va a chupar un huevo. Veo algo en el otro que podría perjudicarlo en si mismo o en sus vinculos afectivos pero no me preguntó que pienso?, no le digo nada. o me pregunta que pienso y no tengo ganas de invertir energia en eso?, no la invierto.
Hoy día bailo mi propia sintonía, no la de los mandatos, no la de la queja y la necesidad del otro. Hoy bailo cómo, cuando, dónde y el tiempo que yo quiero.
No pregunto. No opino.
Hoy, bailo sola.
sábado, 17 de septiembre de 2011
Hay que respetar al fenotipo
El resultado fue que se me abrojaron uno de cada brazo y me comunicaron lo siguiente:
- (Nico) mami, gracias por traerme acá, no es que no me guste, lo que pasa es que a mí me gustaría mucho más ir a un lugar y jugar al futbol
- (Lucía) mami, estas gentes usan delantal blanco y a mí me gusta usar medias “cun-cun” y vestido tooooodo rosa y esta colchoneta (por el tatami) es muy dura!
Listo, comprendido el mensaje, por lo que decidí partir sin escalas al club excursionistas, donde de pedo nos encontramos con la clase de escuelita de niños de la edad de Nico. Me recibió una señora a la que alguien podría decirle que se viene el verano y esos 40 kilos de más la van a hacer transpirar y un señor, que era a la vez el que daba la clase, con un olor a chivo pocas veces documentado.
Pero lo más importante es que a Nico le brillaban los ojos de sólo pensar en poder ir a ese lugar bizarro a jugar dos veces por semana. Ok me dije para mis adentros, querés esto, te anoto en esto y en este lugar. Luego de lo cual Lucía me aclaró:
- mami, yo no quiero jugar al futbol y a mí, a dónde me vas a llevar a hacer “danza” toda vestida de roooooosa, un lugar de princeeeeeesas, así de lindo?
Y así inmediatamente también comprendí que debía pensar en un lugar opuesto complementario como ser, la escuelita de Reina Reech.
Tengo dos hijos que fenotípicamente son: la dama y el vagabundo.